Me miro a los ojos de una manera insoportablemente irresistible, tanto que mis emociones fueron absorbidas por su mirada celeste. Me abrazo al momento que me susurro un te quiero dulcemente a la oreja, y fue entonces que el tiempo retrocedió en mi cabeza y mi alma desvaneció y se unió por un momento con la suya. Note sus emociones tan vivas como jamas las había notado. Eran tan reales que me sentí completa a su lado. Tal momento no había sentido desde hace un año, cuando justo empezamos a mantener esta relación, y jamas me cansaría de sentirme tan feliz como me sentí en ese momento.
Son momentos que notas que esa persona esta hecha a tu medida y que todas sus virtudes te enriquecen el alma y sus defectos entretienen tu vida. Notas que sin esa persona no puedes ser y que estas atada a ese sentimiento como una dama a sus modales. Sientes que esa persona es tu vida y que es el centro de tus sueños y sentimientos, simplemente ves que es la razón porque sigues en vida y que no quieres ser sin esa persona.
Puede que no seas perfecto, pero eres lo que más se acerca a ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario